Esta mañana la Ciudad de México nos recibió con una temperatura digna de Happy Feet. Fue como si la Madre Naturaleza nos hubiera visto aún adormilados por el verano y decidiera enviarnos un recordatorio de que no hemos sido del todo gratos con ella. Es un hecho: el verano se ha ido. Lentamente las bufandas y los abrigos comienzan a exterminar a las minifaldas y los escotes y probablemente esta galería sea la última oportunidad que tengamos de aquí abril de recordarlas.
Después de esto no nos quedará más que añorar aquellos días de sol y chelas en los que el uso moderado de ropa era el pan de cada día. Pero, como diría el magistral Humphrey Bogart... "We will alway have Paris"
Enjoy.













